viernes, noviembre 18, 2005

YO NO SOY ZUPAY, HERMANO (Norte Argentino)


Ahora que me tenés aqui en el cepo, che comisario,
matame si querés.
Yo te digo no soy Zupay , el espléndido
en estas tierras de dolor.
Yo dormía la siesta borracha de sol
y es cierto que había bebido algunas copas,
para dormir la tristeza de verme hecho un vago,
sin amor, sin mujer, la misma que vos me robaste...
Te acordás, che comisario o no?
Matame, si querés. Total me vas a hacer un favor...
Para vivir sufriendo como un despojo lleno de estiercol,
tupido de piojos...porque me dejaron caer en la vida
y nadie me dijo:-Levántate si sos hombre! Esta es la porquería,
el mal , el abandono.Tenés que ser fuerte y no aflojar que para eso
tenés la traza de macho y las piernas para levantarte
y volver a andar!...
Pero yo no soy Zupay, hermano. Talvez sí; un pobre Zupay que dá
lástima porque despúés que vos me robaste la única mujer que me quiso,
me vieron vagar por estos lugares llorando como una pobre
criatura sin madre.
Matame ahora que me tenés en el cepo! Dale! Abrime la piel a puntazos,
si querés.
Ya es tarde. Tu hija no era tuya hermano. También me la quitaste.
Era mía aún cuando yo la sentía en el vientre de mi hembra buena, una compañera,
tan compañera...
Pobrecita mi niña!...Corría, corría alocada por la alameda, allá
donde los árboles te dan la sombra sin cobrarte nada.Estaba asustada
mi niña. Decía corriendo, llorando con miedo: "Papá, Zuzay! Zupay!
Zupay me agarra!...
Entonces me levanté, corrí tras ella para decirle que no tuviera miedo
y volverla a tu rancho.Ya vés...Así es hermano.
Pero la niña corría entre los árboles y con más miedo que antes.
Mi traza, hermano, la había espantado. Yo corrí como un desesperado
para decirle que se tranquilizara, que yo no era Zupay.
-Soy tu padre, hijita querida! Yo no soy Zupay; almita, almita!...
Cayó la niña tal vez sin aliento, su rostro pálido y demudado.
Me acerqué temblando con miedo de herirla con mi mano puerca.
Parecía dormida...Era un serafín tendido en el pasto...
-Almita, almita...Despierta! Vuelve a la vida!..Yo no soy Zupay,
querida!
Me tendía junto a ella, le besé la mejilla que estaba fría, tan fría...
Después no se lo que hice...Llegaste vos, che comisario con todos
tus perros que me despedazaron la ropa, los andrajos, las manos,
los brazos.
...Pero yo no lloro, hermano por eso. Mi niña ha muerto.
Haceme el favor, hermano acaba pronto conmigo. Matame!...
Matame!...
Para que quiero la vida si estoy hecho una bestia, un hedor humano!...
Terminá conmigo, che comisario. Total nadie te va a decir nada
porque me hayas hecho la gracia...Vos sos el rey en estos pagos.
Y hay tantos desgraciados que ya están solitos del otro lado, que uno más...
Pero te lo digo en serio: yo no soy Zupay! Soy un vencido por tu autoridad. Escuchame, hermano, una vez más. Yo soy Zupay!
Zupay...sos vos! Vos sos, Zupay.

(De "Bolivar de las acollaradas" L.B.Natiello)



2 comentarios:

nika dijo...

Este texto es fuerte, hermoso, crudo, y se le va metiendo a uno entre las venas con cada frase.
En verdad me llegó.

Rodolfo N dijo...

GRACIAS POR COMPARTIR