
Quiero incursionar irreverentemente
en los rosales trasnochados,
que olvidándose del mundo esclavizado por el sol,
florecen en las sombras...
Quiero aromarme en la humedad
de aquella noche augural de estío
que puso tu corazón tan junto al mío...
Lograr desentrañar aquella historia
escrupulosamente oculta...
Arrugar esa carta que quizás escribiste.
Redescubrir tu rostro original
y dibujar apresuradamente en un papel
la poesía sutil y virginal de tu mirada
que pudo provocar aquel romance adolescente...
Intentar enhebrar un poema inolvidable,
con versos cuyos verbos no conjugo...
Robar la mágica caricia del rocio
y la indulgente sonrisa de los ángeles ...
la canción que alguna vez cantó,
tras su romance de ilusión, un cisne altivo...
Encontrarte definitivamente en el febril
laberinto de mis sueños.
Rescatarte del pasado
o tal vez advertir, en algún sugestivo olvido,
.
que probable e increíblemente...
nunca has existido...
.
Rodolfo