Jonan, así se llamaba...Huérfano y criado por una familia generosa, pero reticente a la hora de brindar afecto. Fue un brillante alumno, apasionado por los misterios del ser y del tiempo.
Inteligente y cerrado en sí mismo ,ya ingeniero, llegó al mundo que lo apasionaba : el misterio del universo, el cosmos.
Su sueño: tripular una más de las tantas aventuras espaciales a la plataforma orbital.
Dado lo estricto de su formación y temple , le fue encomendada una dificil misión donde debía verificar un desperfecto fuera de la nave orbital.
En el breve lapso de veinte minutos debía intentar repararlo, solamente unido a la plataforma por el córdon umbilical (cordón de enlace)
Llegó el día... la nave se acopló perfectamente a la plataforma y luego de unos días de adaptación, el momento de emerger del habitáculo e ingresar al espacio (como tantas veces lo soñó).
Desde tierra los ingenieros mantenían contacto permanente con el navegante, la misión transcurría conforme lo planeado.
Nadie contaba con que Jonan, en el mismo momento de emerger de la nave ligado solamente a la misma con el frágil tegumento, sentiría lo que sintió ...
Nadie pudo preveer que percibiría los ecos del espacio, como los latidos lejanos de un corazón, y una colosal impresión de libertad e inmensidad...
Allí, en el espacio infinito, flotando en el vacio , con la paz absoluta del espacio, la brillantez increíble de las estrellas y el dibujo bellísimo de la tierra, a sus pies...
Y como un torbellino revivió ráfagas de su pasado, y las veces que lloró amargamente haber nacido...
Y se sintió inmensamente libre y nuevo en ese mundo -su mundo, el soñado- ingravido y en paz como cuando estaba en el vientre de su madre...
Estaba volviendo a nacer ?
El contacto que tenía con la nave era como aquel cordón umbilical?
No dudo un instante más, la vida le daba la oportunidad de renacer, y olvidándose de su enorme responsabilidad, e ignorando las reiterados llamados desde la base, cortó el cable ...
Como cuarenta y cinco años atrás , se dispuso a vivir o morir en un mundo distinto, mas allá de las dimensiones y las fronteras efímeras de la ciencia y las leyes universales...
Desde tierra, los Ingenieros horrorizados contemplaban en los monitores, a Jonan que se hacía cada vez mas pequeño y el cordón de enlace que pendía ,ausente el cuerpo...
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"Cuando uno no tiene nada que perder, entonces es verdaderamentre libre" .-anonimo-
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Rodolfo
09-07
















